Pueden producirse entrada de agua, bien por la cubierta o bien por las fachadas.
Si vamos a comprar el piso de la última planta. Debemos de prestar especial atención. Porque aunque la cubierta es un elemento común, el perjudicado es siempre el propietario. Si la cubierta es plana se debe comprobar que no existen zonas con la lámina impermeabilizante deteriorada, que no hay despegue de los bordes de la cubierta y tampoco fisuras en la fachada en el encuentro del forjado del techo de la casa con el arranque del pretil, pues suele ser una zona de filtraciones.
Una cubierta inclinada es más difícil de inspeccionar. Por eso, basta con buscar humedades dentro de la vivienda. Un cerco de pintura, por ejemplo, es reflejo de que ha habido humedades y que,por tanto, la cubierta está deteriorada.
Podemos intentar inspeccionar el interior del techo aunque necesitaremos en principio pedir la llave al presidente de la comunidad.
Igualmente, podremos solicitar inspeccionar las partes comunes del edificio. Puede no afectarnos directamente, pero si su reparación que debe de ser pagada de forma solidaria por los propietarios. La fachada, es un elemento común. Nos fiajaremos en que no presente defectos o faltas.
Si en la parte de fachada que está en contacto con el suelo aparecen manchas, es síntoma de que tiene humedades capilares por una falta de tratamiento o drenaje perimetral.
Puede ocurrir que aparezcan puntos, manchas y cercos producidos por mohos. En paredes frías de la casa con varios grados de temperatura de diferencia. Puede darse un efecto de condensanción de humedad por la diferencia de temperatura, que da origen a los mohos. En este caso notaremos la diferencia al pasar de una sala a otra. Sin ser un defecto constructivo de importancia. Debemos de tener en cuenta que si queremos eliminarlos debermos de efectuar algún tipo de reforma como falsos techos de escayoa, o frisos para las paredes. |