Deberemos comprobar que los componentes mecánicos están en buen estado.
Si no realizamos más de 20.000 kilómetros anuales quizá sea suficiente con una revisión en el taller aproximadamente una vez al año. Pero antes de salir de viaje no está de más un control rápido.
Antes de realizar la revisión de niveles de líquidos el coche debe haber estado un tiempo parado - una hora o dos como mínimo - y en un terreno totalmente horizontal en los dos ejes de la carreta.
Empezaremos por el aceite. Comprobar la vida útil del aceite. Si está agotada o próxima a agotarse. Es mejor proceder a su cambio y renovación. Recordando que deberemos depositar el aceite usado en los sitios de recogida que cuentan con las medidas adecuadas. Seguramente le podrán ayudar en una gasolinera si es que no la tramitan ellos.
Debemos asegurarnos de que la marca del nivel quede lo más cerca del nivel máximo posible, especialmente si se trata de un viaje largo.
Bastará una mirada rápida al depósito del líquido de frenos para comprobar su estado. Como todos los líquidos tiene una caducidad. Revisar la de todos los líquidos
Seguidamente comprobaremos el nivel de líquido refrigerante con el motor en frío, y el líquido de la dirección asistida hidráulica, si disponemos de ella.
Por último, mencionemos una revisión del líquido para el limpiaparabrisas, ya que el correcto funcionamiento de todos los componentes del limpiaparabrisas (escobillas) afecta a la seguridad activa del vehículo.
Los neumáticos son un elemento importantísimo. Hay que asegurarse antes de iniciar el viaje que las ruedas tienen suficiente presión. Es importante mantener los neumáticos hinchados. De lo contrario, el gasto energético es mayor. Así como el del neumático. Disminuyendo el agarre a del neumático a la carretera y su tracción. Por último comprobaremos la profundidad del dibujo y el buen estado de las cubiertas.
Es fundamental llevar una rueda de repuesto, hinchada a la presión adecuada. Para comprobarla. Dado que tiene que estar puesta. Deberá de cambiar alguna rueda para su prueba. Suponemos que la presión es igual adelante y detrás. Y siempre hay que estar provisto de cadenas si prevemos que vamos a cruzar algún puerto de montaña o la estación del año o el lugar donde nos hallamos se prestan a nevadas repentinas.
Comprobaremos las luces del automóvil, así como su perfecto reglaje. Y sabemos de la obligatoriedad de tener un juego completo de luces de repuesto.
No se olvide de la batería. Tal vez tenga que recargarla o cambiarla. No se arriesge a quedarse tirado.
Terminaremos con todos los elementos que sean susceptibles de revisión. Como filtros de aire, bujías, cableado del sistema eléctrico, ..... |